En un contexto cada vez más agresivo, hablar de protección ya no es un anacronismo. El regreso a un escenario de suma cero obliga a hacerse preguntas incómodas.
El retroceso del líder norteamericano en Davos sobre Groenlandia configura una victoria europea que se verá hasta qué punto el bloque sabrá aprovechar. Entre tanto, ese revés no apaga la actitud imperial del mandatario aunque es poco claro que un nuevo orden esté a la vista.